[THE STORM O LA EVOLUCION DE LA ESPECIE]

Antes de empezar, me gustaría explicar de dónde sale un título tan inadecuado para una biografía sobre un grupo. La razón no es otra que intentar reflexionar sobre el hecho de que a medida que han pasado los años, la escena ha evolucionado cuantitativamente, en la misma proporción que la calidad de los grupos se veía mermada. Si hoy la facilidad con la que se graban y editan cds nos pone en el mercado grupos de hip hop es porque la industria no necesita invertir nada en ellos. Dos o tres tipos sin equipo para tocar, que no han necesitado un local de ensayo, ni instrumentos, ni un estudio de grabación son mucho más rentables que una banda de rock y poco importa que se le esté ofreciendo al público auténtica mierda, mientras pague, porque en este momento se está vendiendo mucho aunque sea muy malo. Todo lo contrario sucedía en los años setenta, cuando los medios eran infinitamente menos accesibles y sólo la verdadera vocación y la pasión por la música podía hacer que una banda se formase y consiguiese sobrevivir. Ahora bien, la que salía adelante lo hacía con todo merecimiento  porque ofrecía talento y creatividad como fruto de su trabajo.

Traslademos todo esto a España y tendremos el problemaelevado al cubo. Si en Londres o en California no todo el mundo se veía capaz de  plantearse siquiera el formar un grupo, en los años de la dictadura de Franco, había que echarle mucho valor (por no decir cojones) para ponerse a tocar rock. No hablo de Los Bravos o los Sirex (de cuyo esfuerzo y mérito ni se me ocurre dudar) si no de quienes rizaron el rizo escogiendo el peor de los caminos en un país que bastante tenía con pensar en cómo iban a terminar cuarenta años de calvario, y en el que quiero recordar  que hubo gente asesinada en aquellos días por llevar el pelo largo. Intentemos ponernos en esa tesitura para entender entonces porqué un grupo con un único álbum en los setenta absolutamente desconocido para la inmensa mayoría merece estar en esta sección al lado de monstruos como UFO o THIN LIZZY e intentemos de paso conocer lo más posible sobre una banda de auténticos pioneros en el hard rock español: THE STORM. No quiero seguir sin agradecer a Tato del ‘Clube de adictos a Deep Purple’, el haberme descubierto a este grupo y haber rebuscado en su inmensa biblioteca rockera la información necesaria para hacer este pequeño homenaje a esa gran banda y sin más historias, vamos a ver qué da de si.

Esos serían los datos en el lugar y en el tiempo para un hipotético viaje en nuestra máquina del tiempo particular. Habría que viajar treinta y seis años atrás e ir a la popular barriada de San Jerónimo, en la capital andaluza, para encontrarnos con dos hermanos gemelos llamados Diego y Angel Ruiz Geniz  batería y guitarra

respectivamente que desde la tierna edad de nueve años intentaban hacer algo parecido a música con instrumentos que ellos mismos fabricaban con lo que tenían a su alcance.  Con el paso del tiempo se unieron a otros dos personajes que respondían a los nombres de Luis Genil (primo de los gemelos) y José Torres, que tocaban los teclados y el bajo. Ensayaban bajo el nombre de LOS TORMENTOS en una habitación alquilada que estaba lado de una vaquería en la zona de La Algaba donde trabajaban sobre versiones y temas propios que luego interpretaban en directo en los pueblos del extrarradio sevillano ya que la gran ciudad aun no estaba a su alcance. Esto no fue impedimento, sin embargo, para que llegaran a participar en un programa de TV donde actuaron varios grupos noveles que tenían la particularidad de tener hermanos entre sus componentes. En Sevilla había, entre otros locales, una discoteca llamada Don Felipe que programaba asiduamente actuaciones en directo a un nivel muy profesional, tanto que contrataron los servicios de un leonés que se llamaba José Luis Fernández de Córdoba. El se encargaba de organizar los conciertos y conseguir artistas para las noches sevillanas y a él se presentaron nuestros cuatro héroes. No hizo falta mucho para convencer a de Córdoba, que ya les conocía del citado programa televisivo, y estaba muy en la línea de lo que ellos querían hacer. Lo primero fue cambiar el nombre a THE STORM y someterse a una rígida disciplina de trabajo. Ellos tenían la voluntad para llegar alto y él la fe para que lo consiguiesen así que les proveyó de un equipo en condiciones para que sacasen lo mejor de sí mismos.  También amplió su abanico de actuaciones abriéndoles a tocar por las salas de las ciudades del sur donde se curtieron a base de esfuerzo y mucho trabajo durante casi dos años (curiosamente lo que tardan ahora muchos grupos en formarse, grabar y desaparecer de la faz de la Tierra).  

 

La capital de España lo era también de nuestra música. Jugársela y viajar allí era la única posibilidad de salir adelante, y aun así era también remota, pero había que intentarlo. Se trasladan en septiembre del 72, cambiando los escenarios de su tierra por los de la capital o sitios como Burgos y Logroño, donde un crítico local les bautizó en la prensa como ‘los hijos de Jimi Hendrix’, algo que supongo que no debió molestarles. En estas condiciones permanecen durante dos años, dejándose la piel sobre los escenarios y abriéndose día a día a otros lugares del país como Bilbao o Barcelona, llenando salas como el Zeleste, Experience o Escala 2001. Afortunadamente, todo el trabajo da sus frutos. Es hora de volver a Madrid, pero esta vez a inmortalizar sus canciones en los surcos de un vinilo.

Una de sus actuaciones en la ciudad Condal había captado el interés de Singleton Productios que  contrataron a la banda y la enviaron a los estudios Audio Film en Madrid. W. H. Singleton y Fernández de Córdoba fueron los productores, José Fernández el ingeniero de sonido (según reza la carpeta del álbum) y cinco horas de una noche que quedaba libre, tras la grabación de la mítica canción ‘Mediterraneo’ de Serrat, el tiempo necesario para dejar grabado ‘The Storm’ su primer álbum, y único en esa década de los 70.

Mientras sus adorados DEEP PURPLE editaban ‘Burn’, THE STORM hacían historia con ocho canciones que inevitablemente recordaban a Ritchie Blackmore y compañía, así como a URIAH HEEP o ATOMIC ROOSTER. Un sonido muy crudo e impulsivo, que era totalmente inédito en este país, con el añadido de estar cantado en inglés. Títulos como ‘I got to tell you mama’, ‘Woman Mine’ , la progresiva ‘Crazy Machine’ o ‘It’s all right’ (esta con párrafos en castellano) daban nombre al resultado de unir tesón y talento. Su manager tuvo un reconocimiento especial en una  bonita canción instrumental titulada ‘Un señor llamado Fernández de Córdoba’,  donde mezclan rock sinfónico en el estilo que luego seguirían bandas como ASFALTO o BLOQUE, con melodías de raíces claramente andaluzas, algo a lo que posteriormente se agarrarían, pero de modo global, grabaron un disco de puro y duro hard rock. Naturalmente, las cosas les fueron un poquito mejor a partir de este punto y consiguen un promedio de quince galas mensuales (muchos las quisieran hoy para un verano entero), una cantidad de trabajo que no les impide presentarse al ‘European Pop Jury’ representando a España. Esto era una especie de Eurovisión pero para la radio y para grupos pop rock y alcanzaron el quinto puesto. Dos de los que quedaron por delante fueron DAVID BOWIE y SLADE (eran los años del glam rock, sin duda) pero pueden decir con orgullo que ellos quedaron en mejor situación que un joven trío irlandés liderado por un cantante negro que también tocaba el bajo y que tenían el extraño nombre de THIN LIZZY, lo que son las cosas!!. Ganan también el premio a la mejor banda en vivo y mejor banda revelación en una jovencísima publicación que hace poco ha cumplido treinta años, la POPULAR 1 y despiden 1974 abriendo el show que en diciembre de ese año ofrecieron QUEEN en Barcelona, consiguiendo sorprender al mismísimo Freddie Mercury que dice no entender porque THE STORM no hacen galas por toda Europa.

Esa era la intención en realidad. Su manager había atado una gira por Italia y ya eran firmes los contactos para hacer una presentación en el Marquee y un salto a Estados Unidos algún tiempo después. Incluso entraron a grabar un nuevo disco, esta vez en los estudios Gema II de Barcelona, pero todo se termina en Abril de 1975, cuando parte de la banda ha de hacer el servicio militar y cortar de raíz con todo lo que se pareciese al rock duro. Cambian la guitarra por el fusil  y la melena por un ‘elegante’ peinado cortando en seco su trayectoria ascendente. La retirada se prolongó durante dos años, tras los que vuelven a intentarlo de nuevo, empezando prácticamente desde cero. Los tiempos han cambiado, y es de suponer que sus vidas, sus gustos y su perspectiva de las cosas también, aunque no su pasión por la música aunque se manifiesta por otros caminos.

 Un excelente rock sinfónico que recoge un poco el testigo de la canción de  la que hablamos antes, ‘Un señor llamado Fdez. de Córdoba’, muy en la línea de los también citados ASFALTO, aunque ellos se empeñan con orgullo en llamarlo ‘rock afro-bético’.  La mayor diferencia con su anterior etapa está sin embargo en el hecho de que ahora  cantan en castellano, cuidando mucho los textos. Tocan temas como la ecología en ‘Este mundo’ o ‘Lejos de la civilización’ y otros más personales en ‘La luz de tu voz’ o ‘Desde el mar y las estrellas’ y siguen haciendo desarrollos instrumentales como el de ‘Saeta ensayo’ que dividen en partes. Coros muy cuidados y mayor presencia de los teclados en las canciones nuevas que terminar por grabar en 1979, a lo largo de varios meses que pasaron en la capital alterando imagino con trabajo en directo. Los estudios esta vez fueron los Sonoland, el ingeniero J.A.Alvarez Alija que bajo la dirección  de Alba Producciones ponen a la venta ‘El dia de la tormenta’.  

....vamos a hacer una merecida excepción adentrándonos de puntillas y sin que se note mucho  en los ochenta, el año en el que editan su segundo trabajo, el citado ‘El dia de la tormenta’ y del que se conserva una grabación en directo en la Plaza de Toros de Marbella del 19 de septiembre del 81.

Se trata de un bootleg con bastante mal sonido, pero cuyo repertorio deja claro el intento por recuperar el sonido más visceral de los primeros tiempos, ya que de los seis temas que interpretan, cuatro son del primer disco y los otros dos son nuevos, ‘Storm’ y ‘Maquinas locas’ que es un popurri que anuncian como ‘una mezcla de varios temas del tercer lp, que saldrá próximamente’. Lamentablemente eso no llegó a ocurrir, a pesar de que los tiempos habían cambiado enormemente, y bandas como BARON ROJO eran aceptadas de forma casi masiva. Posiblemente, de no haber sido por el cumplimiento de los deberes hacia la patria, estaríamos hablando ahora de una escena bien distinta. Si ellos lo hubiesen logrado fuera de nuestras fronteras, todos los que vinieron después habrían ido, seguramente, con planteamientos bien distintos y con mejores perspectivas... sigamos especulando y soñando sobre lo que pudo haber sido y no fue mientras ‘I am busy’ y ‘Crazy machine’ violan nuestros oídos.

Miguel. Asturias

   

   
THE STORM,1974   EL DIA DE LA TORMENTA, 1980   PLAZA DE TOROS DE MARBELLA 1981

Bibliografía: 
‘Bienvenido Mr. Rock’ de Salvador Domínguez 
Heavy rock nº 1, artículo de El Pirata 
Heavy Rock nº artículo de Pedro Giner. 
Las carátulas de los discos y un poco de imaginación hicieron el resto.