Hace unos meses se cumplieron veinticinco años de la muerte de Bon Scott, un hombre al que se le han hecho todos los elogios posibles tanto a nivel artístico como humano, no sin merecimiento. Él fue primero persona y después artista, y dejó en ambas facetas un vacío, que no parecía fácil de llenar.

Acompañando a este aniversario, también se cumple un cuarto de  siglo de la llegada de Brian Jonson a AC/DC. Brian fue el hombre que estuvo en una de las más incómodas situaciones que se puedan recordar en el mundo del hard rock, pero su humanidad y  sencillez le ha convertido en “el cantante de AC/DC” y no en “el sustituto de Bon Scott”, un matiz sin duda muy importante.

Este reportaje pretende ser un pequeño homenaje a aquellos días  de incertidumbre que abarcan desde el dia del funeral de Bon, hasta el comienzo oficial de la gira pasando por la elección de cantantes, la grabación de ‘Back in black’, la gira de calentamiento... y todos aquellos momentos que quedaron eclipsados por una muerte injusta, pero que supusieron el punto de partida de una leyenda que ha transcendido etiquetas y géneros musicales.

 

Hay que hacer un pequeño viaje en el tiempo  hasta el primer día de Marzo de 1980. Estamos en la localidad de Fremantle, una población al oeste de Australia donde se celebra el funeral de Bon Scott y sus restos son incinerados, para después trasladarlos al ‘Cemetery’s Memorial Garden’ de la cercana Peth.

Momentos muy duros para todos de los que Ian Jeffrey, manager de AC/DC por aquel entonces, recuerda uno muy especial: “lo que se me ha grabado en la memoria es cuando fuimos a la casa de la madre de Bon y ella sacó cinco sillas para la banda...y de repente se dio cuenta de que él ya no estaba allí y se echó a llorar...” . Debieron además ocuparse de limpiar el nombre de Bon ante una familia que bastante tenía con asumir su muerte, pero que no podía evitar oir comentarios y ver los titulares de la prensa que hacían que el trago fuese aun más duro... lamentablemente Bon Scott era ya historia.

El tres de Marzo, Malcom se reúne con su hermano para exponerle la decisión que ya  había tomado, que no era otra que la de seguir adelante. Hay un lado romántico en el asunto, desde luego, pero también influye el status que la banda ha alcanzado a esas alturas. Cesar la actividad del grupo supondría un acto de irresponsabilidad que enviaría al paro a docenas de personas y pararía una máquina que daba de comer a mucha gente, así que convoca a su hermano para comenzar a escribir material que dé continuidad al grupo. Se trasladan a un pequeño estudio del norte de Londres con la idea de pasarse allí la primavera,  pero transcurridos un par de dias, Peter Mench, otro alto responsable de la banda, es quien

dice lo que nadie quiere oir: hay que ponerse a buscar un cantante...YA

Es seguro que esto supuso un esfuerzo enorme para una gente que si tiene fama de algo, es de ser totalmente herméticos y cerrados a todo lo que venga de fuera. Escuchar docenas de cintas de cantantes,  pensando además en que había que abrir las puertas a un desconocido con el que compartirían muchos momentos de sus vidas, era algo que a ciencia cierta les echaba para atrás, pero así son las cosas. Había que afrontar lo inevitable. No tardaron ni dos semanas en desatarse los rumores en la prensa, ya que un asunto como aquel, era un filón para los periódicos. La MELODY MAKER ya hablaba de Stevie Wright como claro candidato al puesto. Stevie había sido el cantante de EASYBEATS aunque llevaba años alejado de la escena. NME por el contrario, decía que el puesto era para Alan Friar, un desconocido cantante de una desconocida banda australiana llamada FAT LIPS, pero lo cierto es que todo eran conjeturas, especulaciones y mentiras. Lo que sí parece cierto, es que hubo tres candidatos firmes al puesto. Uno de ellos fue Gary Holton, el antiguo cantante de THE HEAVY METAL KIDS, pero de tres audiciones a las que fue convocado no acudió a ninguna, tal era su problema con la bebida. No parecía muy lógico meter a alguien así dentro de la banda, y de hecho acertaron al no hacerlo, ya que Gary murió pocos años después por problemas hepáticos.

 

Una vez desestimada esta posibilidad quedaron dos candidatos posibles. Uno era Terry Schlesher y otro Brian Jonson. El primero había enviado un material de prueba que complació a la banda pero no lo conocían de nada. De hecho, el único dato disponible de este hombre es que, en una rocambolesca casualidad, sustituyó a Brian Jonson durante dos años al frente de la banda que este había liderado (momentos incestuosos del rock and roll!!) pero Brian por el contrario, disponía de un currículo interesante como cantante de una banda llamada GEORDIE.

Atendiendo a lo que ellos cuentan, y pensando en su particular forma de ser respecto a la gente a la que no conocen, podemos dar por cierto que lo que realmente empujó al grupo a elegir a Johnna, fueron los elogios que sobre él había hecho en su día el propio Bon Scott, a quien conocía de  los días en que habería abierto algunos shows de GEORDIE cuando estaba en FRATERNITY, el grupo donde cantaba antes de hacerlo en AC/DC. Brian Jonson hace memoria:

“ Estábamos tocando en Grimsby, un pueblo del norte de Inglaterra. Estaba sobre el escenario y tenía un ataque de apendicitis. ¡Así que estaba sobre las tablas retorciéndome pero seguí cantando!. Al parecer Bon Scott les habló de mi a los chicos años después... “Deberías haber visto a ese tío, ¡estaba en todas partes!”. ¡El no se dio dio cuenta de que me estaba muriendo!. Su grupo perdió el autobús que les llevaba de gira y se quedaron en la calle. Nosotros estábamos en un hotel de media pensión , así que abrimos la ventana y los tíos se colaron dentro. Así fue como conocí a Bon Scott.”

Brian, ajeno a todos estos planes, estaba intentando remodelar su antigua banda y fue finalmente localizado en Newcastle, donde recibió la llamada de  una secretaria que le ofreció una audición sin decirle para que grupo era, además de ponerle pegas por sus treinta y dos años de edad. Todo ello hizo que no le diera mucha importancia al asunto, aunque decidió acudir a la prueba en  Londres, ya que ese mismo día tenía un trabajo para grabar un anuncio por el que le pagaban muy bien, así que cuando terminó el spot, acudió a los Vanilla Studios, una antigua fábrica reconvertida en locales de ensayo y estudios de grabación. Dejemos que sea Brian quien cuente como transcurrió todo:

“Fui a Londres, hice el anuncio por la tarde, y después fui a los Vanilla Studios donde estaba el grupo. Estuve jugando al billar con los roadies y gente del equipo y después de un rato dije: “Se supone que debería ser presentado a alguien aquí para una audición”. Ellos me contestaron: “¿Eres Brian Johnson? ¡Joder, te están esperando arriba desde hace una hora!. Cuando subí, allí estaba Malcolm Young que me decía: “¿Qué quieres cantar? "Nutbush City Limits" de Tina Turner es una buena canción y mostrará lo que puedes hacer con tu voz si quieres intentarlo”. Luego hicimos "Whole Lotta Rosie" y empecé a calentarme. Cuando terminé no podía creer lo que estaba haciendo. Les dije que tenía que volver a casa y me preguntaron: “¿Tienes alguna dirección?”. A la semana siguiente me telefonearon y me preguntaron si quería volver por allí de nuevo para cantar un rato...".Efectivamente, al sábado siguiente, Malcom llama a Brian y le comenta que estaba muy contento porque había ganado una pasta en las carreras y un montón de tonterías de ese tipo... y así entre chiste y charla le propone inesperadamente volver a Londres para empezar a trabajar en el nuevo disco de AC/DC. Brian estaba dentro, sin terminar de creérselo.

Su primera remuneración fueron 5.000 libras esterlinas y un coche a la firma del contrato  y su primer puesto de trabajo estuvo en los estudios E’Zee Hire Studios de Londres, donde comenzaron los ensayos previos a la grabación de ‘Back in black’. Pasaron allí parte del mes de Abril,  durante siete horas diarias de pruebas y repeticiones hasta que se sintieron listos para entrar a grabar de forma definitiva.

Las opciones que se barajaron para elegir estudio fueron varias y entre ellas estuvieron los Polar Studios en Estocolmo, propiedad del grupo ABBA, pero al no estar disponibles, Mutt Lange insistió para que fuesen finalmente los Compass Point Studios, en Nassau, Las Bahamas, donde a pesar de estar rodeados de casinos y lujo, ellos siguieron teniendo la austeridad por bandera, como recuerda Angus en una entrevista a la VH1:“ Tres de nosotros estábamos en una cabaña y otros dos en una casa. Cliff y Malcom tenían dos pequeñas habitaciones. Teníamos una cocina y un pequeño mueble con una tele y un equipo de música donde oíamos el material que traíamos del estudio.”

Nada de fiestas ni hoteles glamourosos, solamente trabajo en el estudio para terminar de componer las canciones e ir registrando las ideas con las que Malcom y Angus habían llegado, en una forma de trabajar idéntica a la de otras veces. Los Young llevaban ideas para ir desarrollando y matizando en el estudio. La falta de tiempo en esta ocasión hizo que el material fuese menos que otras veces y por eso gran parte del disco lo hicieron allí, sobre la marcha. Hay un asunto que desde entonces ha generado cierta controversia, y no es otro que las letras que Bon Scott había ido escribiendo durante la gira de ‘Highway to hell’ de cara al nuevo disco. Parece ser que finalmente fueron desechadas y las conserva en una carpeta (son unas quince en total) Ian Jeffrey. La versión de Tony Platt (asistente del productor Mutt Lange) es que las letras las escribieron entre todos y quien puso los títulos fue Malcom, que estaba empeñado en que fuesen títulos impactantes y basó muchos de ellos en titulares de prensa.

Sobre la grabación hay algunas anécdotas curiosas. Una de ellas fue la aparición de ruidos que estaban volviendo loco a Mutt Lange como contaba Angus Young a la VH1:

“Había un cangrejo en el estudio. Nos estábamos mosqueando porque Mutt no paraba de decir “¡Escuchad, sigue ahí!”. Nadie podía oír nada, pero había un  ruido que continuaba obsesionando a Lange. Aquel rollo continuó unos días hasta que por fin encontraron aquel maldito cangrejo. ¡Mutt lo podía oír cuando andaba por encima de la madera!. “

La otra anécdota, también está relacionada con animales y  la recuerda Tony Platt. “La campana de ‘Hell’s bells’ había sido encargada a una fundición de Loughborough pero en el momento de registrarla para el disco no estaba lista. Entonces encontramos una campana en un campanario y yo monté un equipo móvil para grabar los toques...¡sin saber que, como el campanario estaba lleno de pajaros, lo único que se iba a oir era un montón de ruido y graznidos! Al final me prestaron el equipo móvil de Ronie Lane y lo conseguimos a tiempo, pero fue toda una aventura”

Como podemos ver, el ambiente en la grabación fue mucho mejor de lo que cabía esperar. Brian Jonson aun estaba un poco cohibido porque al fin y al cabo era el nuevo, pero se estaba integrando a la perfección, tanto que se le asignó a Keith Evans, el asistente personal que tenía Bon Scott. En fin, para un garrulete procedente de Newcastle, acostumbrado a rodar por clubs junto a su banda, esto supuso un enorme cambio, pero él conservó su carácter, y aun sigue teniendo los pies en el suelo. De no haber sido así es muy posible que hoy no formase parte de la banda.

Tan solo tardaron siete semanas en terminar y grabar uno de los discos clave en la historia del rock. Como artesanos que eran, lo de pasar un año metidos en un estudio no era para ellos, así que nada más terminar regresan a Inglaterra en los últimos dias de Mayo. El disco no saldría a las tiendas hasta el 31 de Julio, pero había que preparar el trabajo de escena intentando alcanzar el mayor grado de soltura posible, de cara al monumental tour que se avecinaba.

El primer paso se dio en un local de Londres a puerta cerrada, donde prepararon los temas que configurarían el set de la gira ‘Back in black’, pero la prueba de fuego sería sobre escenarios reales, en un mini tour casi secreto que constaba de cinco conciertos en los Países  Bajos.

El  primero de ellos tuvo lugar el 29 de Junio en el Palacio de Exposiciones de Namur en Bélgica, un local con una acústica terrible que recibió la primera actuación en directo de Brian Jonson al frente de AC/DC. Contra todo pronóstico el público recibía a aquel desconocido con los brazos abiertos. Incluso colgaron una enorme pancarta de bienvenida donde se podía leer: “El rey ha muerto, larga vida al rey”. No fue esa la unica muestra de apoyo a Johnna. El cinco de junio en la ciudad de Breda, penúltimo día del tour,

el publico no cesó de corear el nombre de Brian durante todo el concierto. Al día siguiente en Nijmegen, Holanda, Brian Jonson tuvo un emotivo encuentro con un fan:“En el último concierto de calentamiento en Holanda, un tipo se me acercó con un tatuaje de Bon en el brazo y me dijo: “este tio fue mi ídolo, pero ahora se ha ido. Te deseo toda la suerte del mundo”. Me puso los pelos de punta. ¿Qué puedes hacer cuando la gente está dispuesta a depositar su fe en ti de esa manera? Desde entonces he estado cantando cada noche para aquel chaval y para muchos otros como él”.Aquella mini gira se completó con un show el dia 30 de Junio en Antwerp, Bélgica, país donde pasaron los dos primeros días de Julio, actuando en el Hall Polyvalant de Arlon y en el Brielport de Deinze concretamente, para luego viajar a Holanda, donde además de los citados shows aprovecharon un ‘descanso’ el 4 de Julio para grabar los videos promocionales de ‘Back in black’. Usaron el escenario de Breda, donde actuarían al día siguiente, para filmar unos sencillos playbacks de 'Back In Black', 'Rock And Roll Ain't Noise Pollution', 'Hell's Bells', 'You Shook Me All Night Long' y 'Let Me Put My Love Into You'.

El repertorio que hicieron en aquellos conciertos fue prácticamente igual al de la gira oficial, que empezó el treinta de julio (un día antes de salir el disco a las tiendas) en el County Filedhouse de Eire, en Pensilvania, e incluía cinco nuevas canciones entre los clásicos de Bon Scott.

Todo lo que vino después de ese día forma parte de una historia que a pesar de tener sus altibajos ha superado todo lo imaginable y ha servido para demostrar que aquel 3 de Marzo de 1980, los Young tomaron una decisión acertada a la que siguió otra que no lo fue menos: la de seguir adelante y la de elegir a un hombre que si bien no tiene el potencial vocal de Bon Scott, sí que comparte con él la humildad y la sencillez. Que sea Brian quien con las palabras que dijo a la prensa en aquel pequeño tour , cierre este pequeño homenaje:

 

“Lo único que puedo decir es que Bon todavía está aquí con nosotros. No puedo decirte más porque es muy personal, pero anoche, en la habitación del hotel, supe que estaba allí de alguna forma. Sé que está de acuerdo en lo que la nueva formación está intentando hacer. No hubiera querido que la banda se separara o que pasara una larga temporada de luto. Hubiera querido que fuésemos fieles a su espíritu. A él le quisieron miles de personas en todo el mundo... solo espero que los seguidores de AC/DC me hayan aceptado...”

Sin duda, así ha sido…

Miguel.Asturias