Pasó de ser un desconocido a convertirse en un verdadero icono del heavy metal de los ochenta. Todos recordamos al pequeño y entrañable guitarrista que, desafortunadamente desapareció de entre los vivos de la manera más estúpida imaginable dejando un legado demasiado corto para lo que podía haber dado de sí. He rescatado una de las últimas entrevistas que le hicieron, y aunque desconozco en qué publicación salió originalmente, aquí aparecía en el número 7 de  la revista METALLIK.O., cuando aún era un fanzine y que amablemente me cedió Tato, del Clube de Adictos a Deep Purple. Espero que nos sirva a todos para conocer un poquito mejor a este gran músico.

MKO.- Tengo entendido que comenzaste de forma muy precoz en el mundo de la guitarra, ¿Estoy en lo cierto?

RR.-Si, a la edad de seis años y medio empecé a tocar una Gibson que perteneció a mi abuelo y que mi padre tenía abandonada. Mi primera hacha eléctrica la tuve a la edad de ocho años  y con poco más de doce ya estaba haciendo cosas con los grupos de la escuela.

MKO.- ¿Y que recuerdos tienes de aquellos días? ¿Qué te empujaba a dedicar tu tiempo a la música en lugar de al fútbol por ejemplo?

RR.- La culpa fue de ALICE COOPER (risas), fue el  primer concierto que vi, mi hermano mayor me llevó con él y de pronto fui consciente de que aquel era mi destino, era lo que yo quería hacer...así que terminé entrando en la banda de mi hermano con catorce años y mi Ovation roja que aun recuerdo,  y centrando mi vida en el rock and roll. Poco a poco fui adentrándome en el mundillo musical, ya sabes, las clásicas bandas de club, hasta llegar a QUIET RIOT....

MKO.- Cuéntanos un poco sobre esa banda. Fue el primer grupo realmente serio en el que estuviste ¿verdad?.

RR.- Si, es cierto. QUIET RIOT empezó a funcionar en el 75. Básicamente consistía en Kelle Garni al bajo, Drew Forsyth a la batería y Kevin du Brown a la voz. Firmamos con CBS y lo curioso es que Sony se  preocupó de que el producto se vendiera mejor en Japón que en nuestro propio país, algo incomprensible para nosotros...me acuerdo que grabamos el primer álbum en Hollywood en 1977. Derek  Lawrence y Warren Entner eran los productores. El segundo álbum, ‘Quiet Riot II’ se grabó en los Record Plant de Los Angeles, antes que Rudy Sharzo reemplazara a Kelle Garni. Para ser honesto no estoy en absoluto satisfecho con aquellas grabaciones. Eran muy blandas para mi gusto. QUIET RIOT bajo mi punto de vista en esa época no era un grupo apasionante para un guitarrista. Éramos simplemente un grupo local afincado en Los

Angeles, nada más que eso.

MKO.- Bueno, pero puede decirse que era suficiente para llenar tu vida ¿no?.

RR.- De alguna forma sí. La música , el estar en bandas...es lo que  ha llenado mi vida. Siempre me ha interesado el estudio de la guitarra y eso me ha beneficiado enormemente. Durante el día estaba siempre liado en algún curso de guitarra, y justo acababa para liarme en algún concierto. ¡Ocho horas se estudio por día durante seis días a la semana!....

MKO.- Y después de QUIET RIOT llegó OZZY OSBOURNE...

RR.-Eso es, creo que es lo más cojonudo que me podía haber pasado. Realmente necesitaba salir del ambiente en que  me movía y así fue que me enteré de que OZZY había dejado a BLACK SABBATH y buscaba un guitarrista sin encontrarlo en la zona de Los Angeles o Nueva York. Un amigo bajista me aconsejó que hiciese una audición, pero yo estaba muy ocupado con mis clases y no encontraba la manera de hacerla así que desestimé el tema, pero mi madre tuvo una especie de intuición y me obligó a ir, de manera que me llevé un pequeño ampli y empecé haciendo unas armonías. Al cabo de solamente dos minutos, OZZY me dijo: ‘O.K., tú eres a quien necesitamos!’, aunque si he de ser completamente sincero, yo no estaba excesivamente entusiasmado, ya que, aunque contaban con todo mi respeto, BLACK SABATH no era una banda que me volviese loco, pero en fín, me animó el hecho de que se trataba de trabajar para OZZY en solitario y por eso era otra cosa, una nueva experiencia, una nueva aventura...

MKO.- Háblanos un poco sobre los primeros tiempos. ¿Fue difícil adaptarse a Ozzy para trabajar con él? Tiene fama de tener un carácter bastante cambiante...

RR.- Con Ozzy nos llegamos a compenetrar perfectamente, cada uno aportamos lo que necesitábamos del otro. Yo necesitaba el conocimiento del mundillo musical y la forma de trabajar como un verdadero profesional y él necesitaba concretar y hacer realidad sus ideas. Como se sabe, Ozzy es un showman ante todo. El no sabe prácticamente leer música, así que nosotros hicimos un equipo eficaz. Prácticamente todos los títulos de los dos álbumes los hemos escarito conjuntamente. Después de que me contrató, todo pasó muy rápidamente, él ya tenía al bajista Bob Daisley y al batería Lee Kerslake y por lo tanto, nos metimos directos de cabeza al estudio para grabar ‘Blizzard of Ozz’ y rápidamente hicimos gira en Inglaterra ,en septiembre del 80. Para Ozzy representaba su primera gira en solitario, y para mi la primera vez que abandonaba mi pais.

MKO.- Es decir , que era una especie de debut para ambos.

RR.- Sí, en cierto modo podría decirse así, y aun guardo muchos recuerdos de aquelos dias. Me acuerdo perfectamente del primer conciero, fue en el Apollo de Glasgow, en Escocia, y

la acogida fue muy buena...De aquella gira se editó un E.P. con tres canciones: ‘Mr. Crowley’, ‘Suicide solution’ y ‘You say it all’. Se que muchos fans lo están buscando, ya que es el único maxi que aparezco en directo y de forma oficial claro, exceptuando alguna que otra grabación pirata, aunque yo aconsejo que si hay piratas americanos os hagais con ellos antes que con los europeos, ya que todo nos salió mejor en U.S.A.

MKO.- ¿cuáles crees que son las mejores?

RR.-¿Sobre las grabaciones piratas? Yo conozco una muy buena grabada en Newcastle en 1981 titulada ‘Deadly deeds’ y otra grabada en L.A. ‘ L.A. 81’, estos son dobles. También sé que existen unas promos para la radio:’ Live’, el triple ‘Captured live  y ‘Off the records’ que es doble en el Westwood one.

MKO.- Después de aquella gira grabasteis vuestro segundo trabajo, y hubieron bastantes cambios, ¿estoy en lo cierto?

RR.- Si, cuando grabamos el segundo Lp, ‘Diary of a madman’ recuerdo que hacía un frío insoportable y apenas salíamos del estudio y no estaba de acuerdo con Ozzy en lo que al disco se refiere. El creía que el primero era mejor pero yo pienso que ‘Diary...’ es superior. Solamente oir el solo del tema que da título al álbum, uno se da cuenta. Al finalizar el disco, Bob Daisley y Lee Kerslake se marcharon de la banda, así que yo sugerí a Ozzy que incluyese a Ruddy Sharzo y Frankie Banalli,mis viejos colegas. Frankie no pudo ser, por culpa de unos permisos de trabajo, pero en su lugar incluimos a Tommy Aldridge. Creo que esa  fue sin duda la mejor formación que Ozzy tuvo. Debutamos con este line up en el Long Beach Arena de Los Angeles y la acogida fue apoteósica.

MKO.- Por último, coméntanos algo sobre tus influencias y otros gustos que tengas aparte del rock...

RR.- Para relajarme de toda esta parafernalia y como hobby, me dio por escuchar música clásica y estoy estudiando a Vivaldi y Johan Pachbell, me encantan los retos difíciles y la disciplina. En cuanto a mis guitarristas de rock preferidos, mi favorito fue el monumental Leslie West de MOUNTAIN, él posee además una gran cultura clásica. También me encantan Eddie Van Halen, Ritchie Blackmore, Montrose,Michael Schenker,  Jeff Beck...también incluiría a gente  de Jazz como Pat Metheny, Allan Holdswortj o incluso al ‘Police’ Andy Summers!