[Crónica del concierto de MSG y SCORPIONS en el Campo del Rayo Vallecano en Septiembre del 86.]

Aparece en la Heavy-rock nº38, y el texto es de Pedro Giner

Desgraciadamente no se puede empezar esta crónica de la manera que teóricamente es la común: comentar lo que dio de si el aspecto musical de la velada del cinco de septiembre entre dos grupos con un atractivo mayúsculo. El motivo ya lo debéis conocer todos. Un chaval ha muerto, y es el primer caso que se da en un concierto de rock duro en España. Los medios de comunicación de masas se han hecho eco de esta tragedia  y de los  incidentes que se produjeron en las inmediaciones de los recintos de Barcelona y de Madrid, y, en cierto modo, hasta nos han tratado con benevolencia. Quiero decir que no se han ensañado con el público heavy, no han hablado de que todos los que nos reunimos somos “melenudos, drogadictos, gamberros, subversivos” etc, si no  que se han decidido a analizar la situación. Llegaban a la conclusión de que las condiciones que sufre el espectados (aparte de pagar la entrada a unos precios desorbitados) son de todo punto inaceptables, y de que la seguridad interior dejaba mucho que desear. Me parece oportuno destacar –como muestra de todo ello- algunas frases de la editorial que “El País” (periódico que nunca se ha destacado por apoyar al rock duro, sino que lo ha ignorado siempre que ha podido), dedicó al tema de la violencia en los conciertos el digno siguiente al incidente, y que tituló “La sangre del rock”: “Un acontecimiento musical se tiñe de sangre y parece que acudir a uno de estos eventos implica arriesgarse a una sorpresa desagradable; una triste reputación para un género que convoca regularmente a grandes multitudes en reuniones pacíficas y gozosas...los servicios de seguridad todavía parecen más orientados a evitar el cuele masivo que a garantizar la tranquilidad de unos asistentes que parecen carecer de todo derecho ante la organización.. El bienestar de estos espectadores es una utopía, dado que el lugar de la cita suele ser un recinto deportivo tan insalubre como inadecuado en términos de sonido, seguridad etc. Entre  las diferentes familias que coexisten en el universo juvenil, la de los heavys es una de las más numerosas y registra gran implantación en los barrios obreros. Afectados por la crisis económica,

con escaso acceso a los bienes culturales tienen motivos para sentirse marginados tanto en sus expectativas sociales como en el tratamiento que recibe su música, poco presente en los medios de comunicación”. A la vista de estos fragmentos, ¿alguien duda que estén escritos con mucho tiento y moderación? Fuera de esa manifestación chauvinista e ingenua de que “somos los mejores, los más auténticos etc.” tambien hay que decir que entre nosotros también hay muy mala gente. Y que nadie se escandalice porque todos lo sabemos: hay una parte del público, afortunadamente minoritaria que hace mucho daño a la imagen del hard rock, que acude a los conciertos para desahogarse de la peor forma, y es forma es, cargado de drogas ya alcohol, buscar la bronca con la excusa más estúpida. Todo aquel buen aficionado, todo aquel que de verdad ame el rock duro y disfrute con él, debe rechazar a esa gentuza indeseable a los que estoy segur que no les aguantan ni en su casa.Ellos hacen más daño que cien mil críticas juntas contra el heavy metal. En definitiva, ese tipo de animales –no merecen otro apelativo- sobran, están de más. Un concierto, debe ser una manifestación de energía, de euforia,  pero sobre todo de paz, que para conflictos ya esta el telediario. Y el que

quiera guerra que se vaya al Líbano, y vamos con la música, que ya les he dedicado demasiado espacio a esta gentuza que no merece más que desprecio.

[MSG: BAJO MINIMOS]

Personalmente tenía un grato recuerdo de la actuación de Michael Schenker en noviembre del 83 cuando vino de telonero de IRON MAIDEN. A pesar de lo precario de las luces, sonido y escenario que les dejaron, fue un gran show. Y, así, esperaba otro por todo lo alto .Pero esta vez me defraudaron casi por completo. La banda que le acompaña, además de por Robin Mcauley, está formada por: Stev Man (teclados), Rocky Newton (bajo) y Boldo Schopt (batería). Me pareció muy inferior a la que nos visitó tres años antes. Cierto es que les falta rodaje, que acaban de ponerse en marcha de nuevo, pero no hay punto de comparación entre Ted Mackena y este batería o entre Chris Glenn y el nuevo bajista..En lo referente a Robin, me resulta superior a Gary Barden (que dio lástima en la anterior visita de M.S.G.) pero no alcanza las cotas que daba en GRAND PRIX. ¿Y Schenker? Pues tampoco hiló muy fino. No sobresalió en ningún momento. Le noté bastante apagado (siempre en relación al 83) y apenas destelló en alguna esporádica ocasión. A todo esto se unió un sonido muy poco nítido que no contribuyó a que el concierto tuviera brillantez alguna. Empezaron muy puntuales, tanto que había mucha gente que estaba en las largas colas esperando a entrar en el recinto. Unos golpes de bajo sirvieron para conectar con “Ready to rock” en una floja versión con Michael en su habitual pose de semi agachado y marcando el ritmo con su  pierna izquierda. Siguen con “Rock my nights away” con una introducción de teclados para llorar. El sonido se burla del grupo y el tema pierde mucha de su   chispa.”Cry for the nations es la tercera pieza y Macaulley  hace una horrorosa interpretación, casi hace bueno a Barden. El grupo lo intenta todo, se mueven y tratan de agradar a un público que les ha recibido con los brazos abiertos pero cuyo entusiasmo decrece paulatinamente. Y los espectadores se inhiben aun más cuando presentan dos temas nuevos (“Here today, gone tomorrow” y”Here i am” creo recordar que se llamaban) verdaderamente rechazables .Estribillos fáciles, nada de esa guitarra fabulosa de Michael Schenker, suena con menos garra. Más AOR, como decían las críticas que nos llegaban a los oídos. Y eso que yo no soy de los que piensan que un tema se debe juzgar a la primera escucha, sin embargo las canciones estrenadas no significaron nada para nadie. Suerte que los chicos enmendaron algo la plana con el medio tiempo “On and on”, y menos mal que Robin mejoro su interpretación ostensiblemente y que Michael hizo un solo que hacía honor a su fama. Enlazan luego con “Lost horizons” y la instrumental “Into the arena”, y “I’m gonna make you mine” en aceptables versiones las dos primeras y masacrada la tercera.Por suerte, los dos temas finales (ambos de la etapa UFO de Schenker) si que lograron despertar mi apatía y mucho más la del público. Primero fue “Rock Bottom” que parecía destinada a lucimiento del guitarra rubio, y luego la inevitable “Doctor, doctor”, entre miles de mecheros encendidos y brazos en alto. Fue el final después de una hora justa de concierto. No hubo bis, aunque les fue reclamado. Supongo que ahí lo tendrían establecido con SCORPIONS. Insisto en que, para  mí, el show de MSG fue, en gran parte, una decepción. Estuvieron muy por debajo de las expectativas que tenía en mi cabeza, quizás  porque me había pasado el listón pre-concierto. Pero Schencker es un gran guitarrista y habrá que tener confianza en lo que haga en el futuro, por eso: volved pronto, pero como cabezas de cartel.

 

[SCORPIONS: NADA NUEVO BAJO EL SOL]

Imagina que quieres ir a un concierto de SCORPIONS, pero que no puedes por el motivo que sea. Intenta imaginártelo mentalmente. ¿Qué pondrías como base discográfica? , el doble en directo “World wide live” ¿verdad?, pues eso fue justamente su actuación. Visionar el video del citado álbum y asistir al concierto, fue la misma cosa. Claro que el que sabe lo que es un concierto “In situ” tiene claro que no se puede cambiar ni por un doble plástico ni por una cinta de video, por fidedignos que sean. Y sobre todo que SCORPIONS son un grupo de directo, de los que no regatean esfuerzos ,de los

que sudan la camiseta y corren por el escenario demostrando una buena preparación física. Sorprende sin embargo esta pequeña gira europea. No tienen nada nuevo que presentar e incluso el montaje escénico es el mismo de su visita dos años atrás y no hay nuevo álbum. Seguramente no lo habrá hasta febrero. Fueron invitados a Donington y a otros macro festivales europeos y da la impresión de que aprovecharon la enorme popularidad que tienen en este momento  para improvisar esta gira y sacar unos suculentos beneficios. Que no se me interprete mal. SCORPIONS hicieron un gran show, con un sonido muy superior a MSG y con una gran fidelidad respecto a los temas del disco. Lo que ocurre es que resultó un poco monótono comprobar como los temas se iban sucediendo exactamente igual que en “World wide live” y que las palabras que Klaus Maine interpreta entre tema y tema fueron casi las mismas con excepción de las lógicas alusiones a Madrid y España. Así que las canciones se fueron sucediendo desde “Comming home” “Blackout” “Bad boys running wild”, “Loving you sunday morning”, “Make  it real”,”Big city nights” (celebradísima),”Coast to coast”, las baladas “Holiday” y “Still loving you” (plagadas de emoción)....en fin, idéntico al orden del susodicho disco. La única variación fue la sustitución de “Another piece of meat” por un tema nuevo llamado “Drive my car" que no parece aportar nada nuevo a excepción de su estreno, y que fue interrumpido por un sosote solo de batería de Hermman Rarebell. Final estrepitoso con “Dynamite” y primer bis con “The zoo” y “No one like you”. Vuelta y segundo bis recuperando temas antiguos como “In trance” y “He is a woman, she’s a man”, mientras Rudolf volteaba su guitarra y Klaus hacía lo propio con el micro.En conclusión, un concierto sin reproches, pero también sin sorpresas, y a finales del próximo año les

tendremos otra  vez aquí. El próximo tour –esta vez mundial- empezará en USA en primavera y recalará en Europa en el invierno del 87. Entonces si que debe haber novedades.

PEDRO GINER