Hoy  difícilmente podríamos soñarlo, pero hace veinticinco años, muchos afortunados pudieron ver en la misma noche a tres grupos históricos: DEF LEPPARD, UFO y RAINBOW que tocaron el 3, 4 y 5 de Julio del 81 en  Barcelona,  Madrid y San Sebastián respectivamente. En principio iban a ser SCORPIONS quienes acompañasen a RAINBOW y DEF LEPPARD, pero a última hora fueron reemplazados por UFO, haciendo que fuese la primera vez para todos los grupos en nuestro país. Por cierto, y como dato anecdótico, ver a esos tres monstruos costaba la friolera de ¡¡¡OCHOCIENTAS pesetas!!!. Lo que vais a leer son crónicas de dos de los conciertos que en su día publicaron la revista POPULAR1, en su especial Nº 28 HARD ROCK vol1 y el periódico DIARIO16, que patrocinaba los shows, y en cada una de ellas se comentan los detalles. 
Por más que he buscado, no encuentro información sobre el concierto de Anoeta, de manera que vamos con los otros dos.

 
 [BARCELONA 03-JL-1981]

El concierto estaba sumamente retrasado y Ritchie se negaba en redondo a tocar después de media noche, de manera que abrieron DEF LEPPARD durante una hora seguidos de RAINBOW y cerrando UFO durante setenta y cinco minutos. Hay un pirata que salió con el nombre de 'Bullfighter'.

[Crónica de POPULAR1, por Joan Singla]
Esperábamos este concierto con verdadera ansia desde hace años. Se nos había prometido muchas veces la venida de
Ritchie Blackmore, pero infructuosamente. El día 3 de Julio a las nueve y media de la noche, comenzaría una de las noches más mágicas que este ser humano ha podido vivir y más aun tras los nervios y emociones de la mañana del mismo viernes. La actuación de DEF LEPPARD nos había dejado gusto a poco y era el momento adecuado de probar el tacto de RAINBOW. Tras el cambio de batería y demás encima del enorme escenario, se apagan las luces de la plaza y como si la magia comenzara a flotar sobre nuestras cabezas, suena música clásica a tope por los altavoces anunciando la llegada de los genios, creo que era Tchaicowsky, aunque no podría asegurarlo, pues estaba demasiado emocionado , de repente la música conecta con 'Over the Rainbow' y una explosión en medio del escenario nos presenta al grupo al completo atacando con ' Spotlight Kid', de su último álbum 'Difficult to cure', rodeados por el ya clásico humo. Blackmore, siempre en la parte izquierda del escenario se contorneaba elegantemente con su sempiterna Stratocaster, lanzándose al suelo de rodillas, aguantando las notas o tocando sólo con su mano izquierda sobre el mástil. Un prodigio de guitarra. Roger Glover, nuestro principal entrevistado, lleva su típico sombrero y botas altas, es el arquetipo de músico menos serio en una banda, aunque luego no lo demuestra mucho hablando y tocando. Joe Lynn Turner, el novísimo cantante, lleva también un traje blanco con flecos muy en la línea rockera dura. La banda, ante el paroxismo del público que estuvo correcto durante toda la actuación, seguramente porque estaba viendo un show que no ve normalmente, fuera de serie, conectó con 'Man of the silver mountain' de su primer álbum y luego con 'All night long' y 'Love's no friend' de su 'Down to earth', teniendo Blackmore unos solos muy destacados durante todos los temas. Ritchie se mueve sobre todo por el lado izquierdo del escenario que le pertenece por entero y por delante de la batería de Bobby Rondinelli quien la martillea sin parar. Entre tema y tema se queda solo e interpreta algún fragmento clásico o algunos ejercicios guitarísticos de altura con ayuda de pedales que sostienen la nota sobre la que juega agusto. Seguidamente 'I surrender' y los fans en pie disfrutando de un tema tan bueno. Joe lynn Turner está increíble, sobre todo cantando los temas del último disco, demuestra subir y bajar sin esfuerzo y tiene una voz muy agradable, bastante más que el anterior Graham Bonnet.
La interpretación de 'Catch the Rainbow' se hace larga y pausadamente, ofreciendo
Blackmore, verdaderas virguerías con la guitarra y jugando con la voz de Turner (hubo una ocasión que le hizo una escala tan rara al pobre Joe que se quedó de una pieza, pero al mismo tiempo reaccionó vocalmente de una forma que no todos lo cantantes hubieran podido hacer en escasos segundos, y es que Blackmore es un tío muy puta). El genial guitarrista nos presenta a Don Airey, maestro de los teclados que nos ofrece, solo en el escenario, todo un recital. Conecta sus secuenciadores mientras sus dedos corren por todo el kit de teclado que posee, entre el órgano, el mini mogg y un Yamaha CS80, de repente se queda al piano y toca un trozo rapidísimo de western, mezclado con gotas flamencas, justo termina con las primeras notas de 'Lost in Hollywod', otro tema que acelera la actuación y en el que el cantante vuelve a destacar por su fuerza vocal. Las piezas finales del show fueron 'Long live rock and roll', con todo el público cantando el himno que nos enorgullece y 'Difficult to cure', en el que se incluye como sabéis , parte de la novena sinfonía de Beethoven y que posee también un encanto especial en directo, 

pues Rondinelli se monta un solo de batería de esos inexplicables, el doble bombo le funciona a cien por hora mientras ejecuta unos redobles perfectos, casi soñamos con Ian Paice, pero ya no se quien es más rápido, Juega con las baquetas como un malabarista de la batería y empieza a lanzar una tras otra, contabilizamos casi una treintena de baquetas por los aires, rebotadas en los platos con l que hacían un doble efecto, explosivo. El grupo se retira y tarda unos minutos en volver al escenario y atacar, tras una breve interpretación de 'Lazy' el tema de  

DEEP PURPLE, su último single 'Can't happen here' que posee una fuerza que ya no bajaría de tono a lo largo de los otros dosbises que ofrecería RAINBOW en Barcelona, el segundo de ellos extrañamente con 'Smoke on the water' como si se tratara de un tributo al aficionado español que tanto ha soñado con DEEP PURPLE en los últimos diez años , y el medley instrumental 'Kill the king' en el que Blackmore nos inmoló su guitarra, haciéndonos unas exhibiciones con ella dignas de un único heredero de la fuerza de Jimi Hendrix, arrastrándose por el suelo, acoplándola con los monitores y finalmente, destruyéndola subido en lo más alto de las torres del equipo de sonido, acabando la banda al completo con un reprise de 'Long live rock and roll' y la aparición de hielo seco con explosiones y cohetes a lo largo de toda la parte frontal del escenario cristalizando uno de los shows más completos que un mortal puede ver en el mundo.Una vez terminada la actuación de RAINBOW, parte del personal, entre entusiasmado y absorto por esa idea de haber visto algo insuperable, optó por marcharse del recinto. La verdad es que después de la hora y media de espera para que apareciese el tercer grupo de la noche, UFO, más de un tercio del público, incluso diría que la mitad, se había ido, con lo que la actuación de este grupo fue de lo más problemática. Primero porque según informaciones fidedignas , Phil Mogg y Ian Broad, manager personal de RAINBOW se habían liado a tortas en el camerino poco antes de salir a tocar, destrozando parte de este, y es que hay que reconocer que Mogg tiene una pinta dura, Broad se lleva la palma en ese sentido. Mal empezaban las cosas para UFO. Problemas con el sonido, problemas personales y un público mermado física y mentalmente por el tiempo y la anterior actuación. Sin embargo, demostraron lo buenos que son, que tienen a un guitarrista fuera de serie, Paul Chapman, y a un bajista, Pete Way, muy divertido en el escenario. Su primer tema fue el central de   su último álbum 'The wild, the willing and the innocent' y siguieron con otros de su carrera: 'Only you can rock me', 'Shoot,shoot'...poniendo sin embargo más énfasis en los dos últimos álbumes grabados por Chapman con ellos, es decir, 'No place to turn' y el anteriorment citado, destacando la versión de 'Mistery train'. Neil Carter nos ofreció un trabajo muy profesional, tanto en la guitarra como en el teclado y dotó de más fuerza vocal al grupo con sus coros. Por su parte Phil Mogg estuvo bastante apagado, quizá por su anterior pelea y su voz se nos mostraba bastante rota. Claro que esto sucedió en Barcelona, acabando la actuación con malas caras y supongo que con ganas de olvidarla lo más pronto posible. pero parece ser que, según me comentó Jordi Tarda, uno de sus principales  fans, en San Sebastián hicieron un concierto inolvidable, comiéndose a los RAINBOW, que parece ser que salieron a cumplir y ni siquiera ofrecieron los bises que tocaron aquí, ni, claro, inmoló el genio su guitarra al público. De todas formas podemos decir que se ha tocad techo en cuanto al nivel de actuaciones que presenciamos en nuestro país con estos conciertos del trío de ases británico.

 
[MADRID 4-JL-1981]

En esta ocasión fueron los promotores españoles quienes no quisieron que el show comenzase bajo la luz del día, por lo que abrieron UFO seguidos por RAINBOW y dejando el ultimo puesto a unos DEF LEPPARD que tocaron prácticamente solos.

[RADIANTES COMO UN ARCO IRIS José Vicente Arnáiz ]
'Una niebla de humo invade el escenario. Sucede de inmediato una pequeña explosión que obra como revulsivo de los ocho mil jóvenes que se habían dado cita en el estadio Moscardó y que

llevaban una hora aguardando expectantes a que RAINBOW iniciara el concierto, uno de los más esperados de los últimos meses. Y tras la explosión empiezan a trepidar al umísono la guitarra de Ritchie Blackmore, el bajo de Roger Glover, los teclados de Don Airey, la batería de Bobby Rondinelli y la voz de RonnieJames Dio (literal). Atacan con el tema 'Spotlight kid' el corte segundo de la cara de 'Difficult to cure' , con un punteo de Ritchie Blackmore en el que solo le falte hacer hablar a su guitarra. La multitud se entrega sin reservas.El sonido de RAINBOW salía limpio. Ritchie Blackmore iba a lo suyo. Cuando se cansaba 'mentalmente' se iba del escenario para dejar que Airey diera rienda suelta a su maestría con el teclado

 ,del que sacó acordes de 'España cañí' y del folcklórco 'Y viva España' que agradaron y fueron bien recibidos, aunque no fuera la audiencia más propia para ello. Blackmore y RAINBOW se extienden con los temas y así, en la hora y media de actuación apenas llegan ala docena. Se produce el silencio cuando Don Airey inicia con órgano eclesiástico los compases de 'Difficult to cure' (la 9ª sinfonía de Beethoven, el 'Himno a la alegría').El sonido de la guitarra del ex DEEP PURPLE es limpio, cautivador, y dentro de su timidez empalma otro tema para que la audiencia no estalle en aplausos y vítores. No le salió demasiado bien sin embargo a Blackmore el punteo de 'Man of the silver mountain', de su primer álbum.
Como concesión a la galería,
RAINBOW de propina, ofrece el clásico 'Smoke on the water'. Es el punto culminante a su gran actuación. El escenario se llena de cascadas de luz. El grupo ha triunfado y Blackmore ha entrado de lleno hasta en el lado más frío de los corazones rockeros madrileños . ¿Que dudabas? ¿de su virtuosismo?. Es un astro!.